Psicoperspectivas. Individuo y Sociedad, Vol. 19, No. 1 (2020)

Doi: 10.5027/psicoperspectivas-Vol19-Issue1-fulltext-1905
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Reyes Espejo, Cáceres Serrano, and Jiménez Vallejos: Organización social y construcción de subjetividades en los nuevos escenarios sociales en América Latina


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Fotografía: Celeste Orrego Olivares

Diversos países de América Latina, en particular Chile, enfrentan en estos tiempos un momento crítico. Surgen profundos cuestionamientos a las formas tradicionales en que los diferentes espacios sociales han sido organizados, las que, finalmente, determinan y condicionan la vida cotidiana de quienes formamos parte de ellos. Si bien el llamado estallido social y su devenir a lo largo de los últimos meses ofrece múltiples interpretaciones y puede ser leído, por tanto, desde diferentes ópticas; sin duda que la pregunta por el rol de las viejas y nuevas formas de organización social tendrán un protagonismo clave al interior de las ciencias sociales.

En el último tiempo, somos testigos de un amplio cuestionamiento de la racionalidad neoliberal que por décadas se ha instalado en la propia subjetividad de las personas, consolidándose como una forma de vida/existencia que atraviesa todas las esferas de relación humana y opera bajo el principio de competencia (Laval, & Dardot, 2017). En este contexto, la mejor manera de promover el bienestar del ser humano consiste en defender el libre desarrollo de las capacidades y libertades empresariales de los individuos, haciendo que sus condiciones de vida dependan solo de sus capacidades subjetivas y personales.

Con ello, la acción de competir se constituye en el núcleo de la razón contemporánea, mientras que los valores y principios que operan desde una lógica de “justicia y bienestar social” parecen volverse incompatibles con la promoción y defensa de la libertad y de los derechos individuales (Harvey, 2015). Justamente esta última caracterización es la que diversos grupos sociales y comunidades a lo largo del país actualmente ponen en duda y quieren transformar.

Frente a esto, la dificultad principal que se observa a la hora de pensar en el bien común y derivar en formas organizativas que superen el enfoque individual, es su fuerte raigambre en ser psicológico contemporáneo. En una sociedad de mercado que prioriza por la competencia, las acciones de cooperación y colaboración se constituyen en una amenaza para la autogestión individual. No obstante, el escenario actual evidencia y demanda acciones de solidaridad, compasión y reconocimiento frente a problemas que son transversales en lo social. Los diferentes movimientos sociales que se han fortalecido a lo largo de todo el continente denuncian fundamentalmente la necesidad de recuperar el sentido democrático actualmente debilitado por el proyecto neoliberal (Dardot, & Laval, 2019).

Las “revueltas de indignación”, alrededor del mundo, dan cuenta de una toma de conciencia progresiva de la necesidad de reivindicación popular frente a la desigualdad social y la búsqueda de una democracia real (De Sousa Santos, 2015). El principio de lo común, de lo colectivo, se vuelve en este sentido en una alternativa de organización que permite abordar problemas como la distribución de bienes escasos o reaccionar colectivamente frente a las crisis económicas, epidemias o desastres naturales que requieren del apoyo mutuo.

En este escenario, los grupos más vulnerables dejan de ser un problema ajeno y pasan a ocupar un lugar relevante en el discurso social, pues desde una perspectiva colectiva, todos somos responsables de bienestar y de la regulación del uso colectivo de los recursos (Dardot, & Laval, 2019). En este sentido, la pérdida de un miembro de la comunidad o el riesgo que presentan los más vulnerables (por ejemplo, frente a una enfermedad como el coronavirus), se constituye en una pérdida y riesgo para todos, que nos afecta y debemos abordar colectivamente.

Pero no se trata solo de un tema de organización en términos prácticos o de agenciamiento, sabemos que la memoria histórica se constituye en un elemento relevante a la hora de formular respuestas o teorías sobre lo que acontece en lo social. Las demandas y movimientos sociales surgen localmente de historias distintas: “Cada país, cada resistencia tiene su historia y su forma de organizar la lucha” (De Sousa Santos, 2015, p.28). Cada territorio responde a un entramado histórico, donde los reconocimientos y los olvidos juegan un lugar principal, dotando de identidades a sus individuos y comunidades. Entonces, no podemos aspirar a construir teorías generales, pues hay genealogías de indignación que son distintas; cada una aspira reivindicaciones particulares y que emergen de diferentes subjetividades.

Para Honneth (1997), el desarrollo social acontece en la progresión de conflictos entendidos como “luchas de reconocimiento” que se desencadenan cada vez que un grupo significativo de individuos madura la conciencia de haber sido objeto de alguna “injusticia”. Y para ello, primero, se debe desarrollar interés, amor y deseo por un trato mejor. Con ello, se edifica una noción de “derecho” que enfatiza que merecemos ser mejor tratados, para finalmente, movilizarnos colectivamente para solidarizar “en la diferencia”.

Se trata, entonces, de desarrollar una serie de prácticas sociales orientadas a que el sujeto perciba determinadas cualidades suyas como valiosas en función del logro de objetivos colectivos considerados como relevantes. La forma de menosprecio que le corresponde a su privación es la deshonra, que sufren normalmente los miembros de aquellos grupos que son socialmente marginados o percibidos como extraños desde la cultura y grupos dominantes. La construcción de subjetividades desde esta comprensión requiere de mucho trabajo concientizador; por ello, visibilizar y discutir en torno a diferentes experiencias y contextos, nos parece un paso relevante para aportar a la discusión en el campo de las ciencias sociales.

En este contexto, este nuevo número de Psicoperspectivas ofrece un conjunto de artículos que abordan, entre otros temas, los procesos de liderazgo en contextos educativos, gestión y convivencia escolar, sistemas familiares diversos (LGTBI), nuevas formas de organización del trabajo, y el papel de las redes sociales en la construcción de identidades.

En su conjunto, se constituyen en apuestas que contribuyen a situar la dimensión ético-valórica que subyace a los distintos escenarios de la investigación social, contribuyendo a visibilizar diversas alteridades, entre ellas grupos minoritarios y comunidades precarizadas. Ofrecen, de esta manera, la posibilidad de pensar en conceptualizaciones alternativas a la vez que visibilizan dinámicas de opresión y marginalización presentes en distintos contextos sociales. Nos hablan, por tanto, de nuestras genealogías de indignación locales.

Primero, presentamos un grupo de trabajos que están vinculados al ejercicio multimodal de la gestión académica en contextos educativos diversos y en torno a los que se discute el tema del liderazgo. Pero no se remiten única ni específicamente a la puesta en práctica de una competencia o proceso, sino más bien a la presencia de diversos actores que están vinculados al entorno de la formación escolar y universitaria, que aportan evidencias sobre nuevas (otras) formas de liderazgo. Se discute, entre otros aspectos, en torno a cómo estos nuevos liderazgos operan, cuáles son sus principales tensiones y nudos críticos y hacia dónde deberían transitar dichos procesos para dar respuesta a las diferentes necesidades educativas de todos sus participantes.

Lo anterior, se intersecta con el profundo cuestionamiento de buena parte de lo que socialmente ha sido considerado aceptable o tolerable con respecto al quehacer educativo. Dicho contexto se encuentra también en constante cambio; en particular, por las necesidades que emergen producto de la inclusión, fruto de condiciones socioeconómicas, migratorias, de género o producto de necesidades educativas especiales. La flexibilidad, la capacidad de relacionarse, la adecuación tanto de competencias como de herramientas son, en efecto, un desafío para los diversos contextos de formación.

Beatriz Barrero Fernández, Jesús Domingo Segovia, y Juan de Dios Fernández Gálvez, nos presentan el trabajo titulado Liderazgo intermedio y desarrollo de comunidades de práctica profesional: Lecciones emergentes de un estudio de caso. Plantean que a inclusión educativa y el éxito para todos y entre todos necesitan de comunidades profesionales de aprendizaje y un liderazgo para la justicia social. El tema es complejo. Necesita de la confluencia de toda una comunidad y de un liderazgo compartido y corresponsable. El sistema escolar cuenta con servicios de apoyo que pueden asumir el rol de colegas críticos y líderes intermedios y conectivos. Un sistema bien articulado localmente de redes de liderazgo, con la participación de estos líderes intermedios puede ser una buena solución. Este artículo recoge evidencias de investigación de un estudio de caso desde una perspectiva (auto)biográfica sobre el desarrollo de este tipo de liderazgo, seguido durante cuatro cursos escolares. Contextualizado y contrastado mediante grupos de discusión y entrevistas en profundidad, concluye que el orientador de zona, desde una perspectiva de colega crítico, puede ejercer este rol de líder intermedio, dinamizador e interconector de una comunidad profesional de aprendizaje.

Liderazgo social, motor de las prácticas directivas en educación en contextos de encierro de Marcela Gaete Vergara, Violeta Acuña Collao, y Marisol Ramírez Muga, sustenta que la investigación ha entregado suficiente evidencia de la relevancia del liderazgo directivo en la calidad de las escuelas y en los aprendizajes de los y las estudiantes. Al respecto, en Chile se han diseñado una serie de políticas para determinar las competencias relacionadas con un desempeño directivo efectivo. No obstante, los resultados de una investigación cualitativa y exploratoria, en que participan 69 proyectos formativos formales y no formales en contextos de encierro de Santiago de Chile, arroja claros cuestionamientos a dichas políticas en contextos carcelarios. Los participantes del estudio comparten un liderazgo social, volcado a las circunstancias y a las necesidades de los sujetos, propio de personas impulsoras, que actúan con clara conciencia en la transformación. La dimensión psicosocial es un componente relevante para comprender el surgimiento, las relaciones, los modos y la persistencia de los proyectos formativos en contextos de encierro. No se trata de deslegitimar la relevancia del liderazgo directivo, sino cuestionar su reducción a la perspectiva gerencial como opción política propia de sociedades neoliberales. Opción que jaquean día a día los directivos de proyectos formativos en contextos de encierro.

El trabajo, Dinámicas contextuales, recursos individuales y empleabilidad: El caso del profesorado universitario de los autores Jimena Botero-Sarassa, Erico Rentería-Pérez, y Sigmar Malvezzi, analiza la configuración de la empleabilidad del profesorado universitario. Para ello se sistematizan aportes de la literatura especializada y se presentan resultados del análisis de 24 entrevistas sobre las trayectorias de académicos vinculados a universidades españolas y colombianas. El contraste de contextos espacio-temporales, permite visibilizar la incidencia diferencial de dinámicas socioeconómicas, culturales, políticas, educativas y organizacionales en los mercados y relaciones del profesorado con su trabajo. De igual forma, se analizan recursos personales, relacionales y psicológicos del profesorado, que repercuten en la inserción, permanencia y movilidad del profesorado en los mercados de trabajo. Lo anterior, genera aportes la comprensión de la empleabilidad como un fenómeno complejo, multidimensional y situacional, dependiente tanto del contexto como del individuo, que representa una estimativa potencial relativa de difícil aprehensión, pero con consecuencias concretas para las personas que trabajan.

Cecilia Millán La Rivera es autora del artículo Tensiones en torno a los formadores de docentes y la diversidad de clase: Limitaciones y posibilidades de lo educativo. Esta investigación se sitúa en el contexto de las desigualdades educativas en Chile y de la relación entre la estructura social y las trayectorias educativas. Se analiza el concepto de "posición docente" de los formadores con relación a estudiantes de colegios privados y municipales y su diferencia en la esfera social. La posición docente que se aborda en dos ámbitos: el sentir hacia la riqueza y pobreza y los discursos en el ámbito pedagógico de los estudiantes de ambos establecimientos. Es un estudio cualitativo, en el que se entrevistó a 27 formadores de estudiantes de las carreras de Pedagogía Educación Básica y Parvularia, pertenecientes a seis universidades de tres regiones del país. Se concluye que no existen diferencias significativas entre instituciones y carreras. Los formadores manifiestan una dualidad y tensión entre los dos ámbitos de estudio, expresan confianza en que la pobreza puede ser superada a través de las oportunidades de la escuela, pero al mismo tiempo refuerzan el déficit de los estudiantes, familias y la escuela pública. Esta tensión, entre las posibilidades de cambio y el déficit, debilita las posibilidades de lo educativo.

Autopercepción de la gestión de la convivencia escolar en sostenedores públicos chilenos de las autoras Paula Ascorra, Olga Cuadros, Karen Cárdenas, y Javiera García-Meneses, evidencia el rol central de los sostenedores públicos chilenos en el contexto de la Ley de Desmunicipalización (Ley No. 21.040). Esta ley mandata el traslado de los establecimientos educacionales desde los municipios a nuevos Servicios Locales de Educación Pública, buscando cambiar la forma de hacer y entender la educación en Chile. Este estudio caracteriza, mediante autoreporte, la gestión de la convivencia escolar a nivel de sostenedores en las dimensiones de conocimiento de las escuelas y su territorio, gestión de redes y el reconocimiento del logro y cambio. Además, se identifican características de los sostenedores que promueven el desarrollo de estas dimensiones. Los resultados muestran una amplia variabilidad de la gestión de la convivencia escolar entre los sostenedores nacionales. Al mismo tiempo, los resultados comparativos muestran diferencias significativas respecto a las horas de dedicación, tamaño de los equipos y capacitación en convivencia escolar. Lo anterior destaca la necesidad de contar con sostenedores que dispongan del tiempo y personal necesarios, y que tengan formación especializada en convivencia escolar para lograr los cambios requeridos por la reforma.

En este conjunto de trabajos podemos apreciar que a visión que se tiene de las instituciones educativas está condicionada a una reflexión crítica de su papel y contribución a nuestro sistema social y, en particular, a sus posibilidades como un agente de cambio hacia mayores niveles de justicia social y educativa. Pero no sólo son los contextos educativos los espacios donde se puede visualizar las posibilidades cambio. La familia, el trabajo y el amplio de espacio de las redes sociales se constituyen en los escenarios que contextualizan los tres últimos artículos que presentamos en este nuevo número de Psicoperspectivas.

En el trabajo titulado De la invisibilidad al continuum de homofobia: Barreras socioculturales para las familias LGBTI en Colombia de Clara Pantoja Bohórquez, Karen Martínez Grisales, Juliana Jaramillo Jaramillo, y Jair Restrepo Pineda, se realiza un acercamiento a las barreras socioculturales que enfrentan las familias LGBTI en Colombia, desde la perspectiva de 44 activistas de organizaciones sociales, con quienes se desarrolló una investigación cualitativa-interpretativa. Los resultados se analizan desde los elementos teóricos de la heterosexualidad obligatoria, el estigma y la familia como producida y productora de un sistema social de relaciones materiales y simbólicas. Se señala que, si bien estas familias históricamente han existido, en la actualidad continúan vivenciando manifestaciones de invisibilización, homofobia, discriminación y violencia en distintos contextos, producto de la normalización del modelo hegemónico de la familia nuclear heterosexual. Se concluye que la visibilización y politización de las familias LGBTI permite desesencializar las concepciones de familia asociadas a la reproducción y el binarismo de género, y deben ser leídas como un espacio de tensión y transformación del orden societal; sin embargo, se presentan retos a nivel macro y microsocial, para superar las barreras socioculturales señaladas.

Annachiara Del Prete y Silvia Redon Pantoja presentan el trabajo Las redes sociales virtuales: Espacios de socialización y definición de identidad. El propósito del estudio ha sido identificar los mecanismos que influyen en la construcción de identidades on-line de las y los adolescentes, como correlato de la alteridad, es decir, las formas de relacionarse y de reconocerse en los otros/otras; y por esto, se analizan 36 entrevistas etnográficas semiestructuradas, aplicadas a estudiantes entre 12 y 18 años, pertenecientes a todos los sectores sociales de la región de Valparaíso, Chile. El diseño metodológico utiliza la técnica de análisis de contenido, priorizando una perspectiva interpretativa crítica, que levanta categorías vinculadas a la autodefinición y procesos de identificación del sujeto, que, desde la construcción de la identidad en red, se acentúan y enfatizan en la configuración identitaria, la aceptación y el reconocimiento de los otros, induciendo, a menudo, una subjetividad moldeada a las exigencias de una audiencia siempre más exigente, que puede limitar la libertad de gestos, opiniones y específicamente la autonomía propia de una moral autónoma.

Finalmente, presentamos el trabajo titulado Precarización de plataformas. El caso de los repartidores a domicilio en España de Karol Morales Muñoz y Paula Abal Medina. Se plantea que la economía de plataformas está reorganizando el trabajo y alterando la forma de concebirnos trabajadores. Control algorítmico, psicologización política y big data son parte de lo nuevo que define esta escena del trabajo. El trabajo en plataformas de reparto a domicilio, dirigido especialmente a jóvenes, está en el centro del debate acerca de la deslaboralización, a partir de la conflictividad que concentra internacionalmente. En este artículo se explora el trabajo y cómo emerge la confrontación, a partir del estudio del caso español, en un diseño de tipo etnográfico. Los resultados muestran la importancia de la exacerbación de los controles y la desprotección en la organización del trabajo, el desarrollo del activismo comunicacional por parte de los repartidores, y las disputas, también subjetivas, que se expresan alrededor de la cuestión de la laboralidad en la judicialización del conflicto. Las autoras discuten los resultados a la luz de las tendencias de transformación neoliberal del trabajo.

Como Psicoperspectivas, pensamos que en contextos como los que abordamos en Chile actual, necesitamos dialogar, ir más allá de las fronteras para generar redes de trabajo que nos permita repensar y rearticular las herramientas teóricas con que se construyen y abordan los problemas sociales. Generar nuevos lenguajes y narrativas que contribuyan a construir distintas prácticas y formas de relación social. Y para cuestionar los conceptos, requerimos ir más allá del trabajo en solitario. Por ello, pensar y desear que las ciencias sociales puedan convertirse en un espacio de prácticas de colaboración y donde lo relevante tenga que ver más con el reconocimiento de la alteridad.

Específicamente, para promover las transformaciones sociales que nuestra sociedad demanda y necesita con más urgencia que nunca, la psicología como campo científico-profesional tiene el desafío de aportar conocimientos actualizados que contribuyan a responder a la complejidad de la organización social y construcción de subjetividades en los diversos ámbitos en los que esta se desarrolla.

Confiamos, como señalamos inicialmente, que estos trabajos aportarán nuevas evidencias que permitirán enriquecer el debate actual en materias de empleabilidad académica, prácticas directivas en escuelas, formación docente, convivencia escolar, identidad y TIC’s, entre otros, apostando siempre por la difusión de un conocimiento orientado a la transformación social, hoy más necesario que nunca.

Los invitamos a revisar con mayor profundidad los artículos presentados en este, nuestro primer número del año 2020.

María Isabel Reyes Espejo
Editora Jefe PsicoperspectivasEditores Asociados Psicoperspectivas Pablo Cáceres Serrano
Editora Jefe PsicoperspectivasEditores Asociados Psicoperspectivas y Felipe Jiménez Vargas
Editora Jefe PsicoperspectivasEditores Asociados Psicoperspectivas

Referencias

1 

Dardot, P., & Laval, C. (2019). La institución de lo común: ¿un principio revolucionario para el siglo XXI? Entrevista a Pierre Dardot y Christian Laval. Revista de Estudios Sociales, 70, 65-77. https://doi.org/10.7440/res70.2019.06

P. Dardot C. Laval 2019La institución de lo común: ¿un principio revolucionario para el siglo XXI? Entrevista a Pierre Dardot y Christian LavalRevista de Estudios Sociales706577 https://doi.org/10.7440/res70.2019.06

2 

Harvey, D. (2015). Breve historia del neoliberalismo. Akal.

D Harvey 2015Breve historia del neoliberalismoAkal

3 

Honneth, A. (1997) La lucha por el reconocimiento. Por una gramática moral de los conflictos sociales. Crítica.

A Honneth 1997La lucha por el reconocimiento. Por una gramática moral de los conflictos socialesCrítica

4 

Laval, C., & Dardot, P. (2017). La pesadilla que no acaba nunca. El neoliberalismo contra la democracia. Gedisa.

C. Laval P. Dardot 2017La pesadilla que no acaba nunca. El neoliberalismo contra la democraciaGedisa